Ciclista werden

La culpa la tuvo la primavera. Lo juro.

Como aquí los inviernos son tan largos y tan fríos y oscuros pues cuando llega la primavera como que no eres dueña de ti misma y te entregas sin reservas a lo que la nueva estación te traiga.

Resulta que la primavera pasada estábamos tomando unas hermosas cervezas en una terracita bajo un sol espléndido y vi, con el rabillo del ojo, como pasaban una bicicleta detrás de otra. Los ciclistas parecían tan contentos que claro, yo me contagié y sin poder evitarlo le solté al pobre chico que me soporta un: “y ¿si aprendo a montar?, a lo mejor podemos salir así al campo y hacer picnics y todas esas cosas que hacéis por aquí”. No os podéis imaginar la cara que puso. Entre la sorpresa, el escepticismo y, para que negarlo, el pánico. Viendo cómo me miraba pensé que, a lo mejor, se me había subido la cerveza a la cabeza y no volví a mentar el tema.

Meses después me llegó una bicicleta nuevecita por mi cumpleaños ¿se puede pedir más?

Tras el primer instante de inmensa alegría y excitación llegó el pánico. Yo, montando en bici y rodeada de gente que había nacido con una bici bajo el brazo. Vaya responsabilidad. El caso es que empecé y me lo paso pipa pero claro, me pasan cosas muy pero que muy extrañas y yo, que no me cayo ni bajo el agua, pues he decidido contarlo.

Para tal menester he abierto otro blog y ahí descargo mis inquietudes de ciclista novata porque, por lo visto me sirve de terapia antiestrés y, quién sabe, lo mismo mi experiencia le sirve a otro pobre diablo que decida ponerse al manillar en la adultez.

Ahí os espero porque ¡necesito de vuestros consejos!

2 Responses to “Ciclista werden”


  1. 1 Claudia mayo 22, 2013 a las 1:11 pm

    Bienvenida, bien has tardado, pero nunca es tarde cuando la dicha llega. Yo, al mes de haber llegado me hice con una bici, voy en invierno, primavera… etc. ¿Consejos? Ni idea, yo conduzco como una abuelita.

    • 2 lejosperocerca mayo 24, 2013 a las 8:30 am

      ¡En invierno!
      Eres una aventurera, sin duda. Yo en invierno tengo dificultades hasta para andar sin resbalar cada tres pasos así que no te digo nada sobre ir en bicicleta. Todavía estoy lejos de ir por las calles a -20ºC y vientos gélidos huracanados. Uf!
      ¿Tu crees que conduciendo como “una abuelita” se puede una apañar bien? porque yo me conformaría con eso, la verdad.
      En fin, gracias por el apoyo guapetona😀

      Un abrazo


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Vivir fuera tiene sus cosas. Cada día algo nuevo, una costumbre, una expresión, el aspecto de las cosas y personas que te rodean... Esas cosas son las que me dicen que aquí (sea donde sea) no es como allí. Con esta bitácora quiero contar esas pequeñas cosas que nos hacen distintos y convierten mis estancias en otros lugares en experiencias siempre fascinantes. Por favor, si alguien quiere aportar su granito de arena es bienvenido porque somos muchos que por unas razones u otras vivimos lejos.... pero cerca.
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